Introducción El presente escrito versa sobre la evolución de una de las danzas más representativas de los siglos XVII y XVIII. De procedencia geográfica y cronológica aún dudosa, la zarabanda fue objeto de uno de los procesos de transformación más fascinantes en su vasta existencia. Desde los primeros ejemplos conocidos datados a mediados del siglo XVI, hasta el último estadio francés, la mesurada sarabande, pasando por modelos de transición, se dispone de un número significativo de fuentes que reflejan el peso de estos repertorios en las sociedades de entonces, a la vez que aportan valiosos datos sobre su práctica musical y coreográfica. Cuatro son las secciones de este texto: orígenes y etimología del término, la zarabanda primitiva, la zarabanda de transición hacia la zarabanda tardía y la “post-zarabanda”: más allá de la zarabanda barroca, finalizando con un breve epílogo y anexo en donde se incorpora un amplio espectro de reseñas de diccionarios y otras fuentes primarias que la describen. Origen y etimología del término Zarabanda es un término de procedencia incierta. Hasta el momento se han propuesto diferentes orígenes (Diccionario etimológico Diarium Usal: 837-839): Origen persa. Sarband es una venda o faja con que se ciñen la cabeza las mujeres. (Sar cabeza, band ligadura). Origen árabe. Un tratado árabe del s. X, tras enumerar los géneros musicales que habían de ejecutarse en convites, banquetes de fiesta y otros acontecimientos similares, dice que entonces “venía del tiempo del baile y del dastabánd”. Origen hebreo. Zara significa esparcir, cerner, ventilar, andar a la redonda. Origen español popular. Una zaranda es una mujer de cadenciosos andares, prostituta. Encontramos multitud de estribillos tales...