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Entrevista a José Cenizo

Entrevista a José Cenizo

Con más de veinte títulos publicados y una larga trayectoria recorrida en el mundo de la enseñanza, el poeta e investigador José Cenizo presenta Poeta flamenco. Cómo hacer letras para el cante, una obra publicada por Colibrí Ediciones y que promete no ser un libro más en la didáctica del flamenco, sino un referente en la composición de la lírica flamenca. El autor ha incluido una variedad de actividades, cantes y contenido multimedia (a través de códigos QR), donde ha puesto, tal y como nos cuenta, su corazón flamenco, su vocación docente y las tres artes aunadas en la obra: música, poesía y didáctica.

 

¿Qué dirías que diferencia esta obra de cualquier otra sobre el cante flamenco y su didáctica?

Ciertamente creo que tiene su originalidad. Es más, de ahí surge la idea del mismo. Me la propuso el editor, Manuel Ramos Ramos, de Colibrí Ediciones, pensando que no había ningún libro dedicado específicamente a cómo hacer letras para el cante flamenco. Manejo, por afición y por ser investigador y crítico de libros de flamenco, mucha bibliografía, y no he encontrado uno similar, centrado a fondo y a lo largo de un libro entero en la creación de letras o coplas flamencas. Hay libros de didáctica, claro, yo mismo he publicado alguno, donde se comentan características literarias de las mismas, pero en un contexto más general.

José Luis Rodríguez Ojeda, autor del prólogo, afirma en el mismo que sabes de memoria una gran cantidad de letras. ¿Recuerdas el primer cante que aprendiste? ¿Cuándo y cómo fue?

Bueno, agradezco sus palabras del prólogo. Yo me aficioné al flamenco poco antes de los veinte años, y tengo sesenta y cuatro, tras escuchar en una peña flamenco en mi pueblo, Paradas (Sevilla), al cantaor Miguel Vargas, del que luego haría un libro y que se convertiría en mi cantaor preferido. Recordar la primera letra que se me quedó grabada es difícil, pero sí que podría apuntar, por un lado, alguna interpretada por Miguel, o bien por José Domínguez el Cabrero, que fue otro de mis ídolos de juventud. Pongamos por caso, respectivamente, una letra por soleá de Moreno Galván en el cante de Miguel y otra de un fandango de Elena Bermúdez, la mujer del Cabrero:

 

Soleá

Cosa que pasa a mi lao

cosita propia me parece,

a mí me hierve la sangre

y otros de hielo la tienen.

 

Fandango

En lo alto de un olivo

la escopeta v` y a colgar

me he llegado a convencer

que si sirve pa matar

no la volveré a coger.

Entre otros objetivos, el libro propone que tanto alumnos como aficionados escriban sus propias letras o coplas. Si solo pudieras darles un consejo al respecto, ¿cuál sería?

Como comento en el libro, pues es una guía para ello, claro, es necesario conocer las características no solo métricas, sino también literarias, temáticas, lingüísticas, expresivas, simbólicas, etc., de la lírica del cante. Esto, creo, es preciso asociarlo, y también voy guiando hacia ello con más de ciento cuarenta actividades y más de trescientas letras, toda una antología de diversos palos y estilos, a un cierto conocimiento del cante, escuchar algo, no digo pretender ser un experto, pues eso requiere años y nunca se alcanza quizá, pero sí es imprescindible escuchar algunos cantes. En el libro hay información de todos, más de cuarenta, si bien nos centramos en profundidad en once de ellos, representativos de diferentes ritmos, temáticos, etc.: alegrías, bulerías, fandangos, guajiras, malagueñas, seguiriyas, serranas, sevillanas, soleares, tarantas, tientos-tangos.

Por último, un medio fácil y certero a la hora de escribir nuevas letras es, como me comentaba José L. Rodríguez Ojeda, prologuista y gran letrista, tener delante una de la tradición, escucharla bien, y tratar de seguir, con tu nuevo texto, esa secuencia poética y rítmica.

Se dice en la obra que el flamenco es una forma de poesía. ¿Cómo sientes en ti la fusión de estas dos artes?

Por supuesto que es una forma literaria, de poesía. Es la cuarta pata o base, junto a cante, toque y baile, pero se suele olvidar. Es, sin duda, necesaria, por más que el flamenco sea, básicamente, música, ritmo (la poesía lo es también, a su modo). Grandes poetas como Félix Grande se han cansado de reivindicar la grandeza poética de las buenas letras del cante, a menudo menospreciadas y sin presencia en los libros de texto, incluso en la misma Universidad a veces marginada. Personalmente, como adoro tanto la música, en este caso el flamenco, como la literatura, poesía sobre todo, me permite profundizar en algo que me llena mucho, disfruto aprendiendo algo más de ambos campos en amena interrelación.

También comentas que la didáctica del flamenco sigue siendo una asignatura pendiente. ¿En qué notas esto exactamente?

Sí, esto es ya recurrente, y no hay manera. Tanto la investigación del flamenco como su didáctica (en los centros docentes, no en conservatorios) es cosa de profesores que son aficionados y ofrecen algo de flamenco en su clase o en alguna celebración. Apenas se potencia desde arriba, por mucho que ahora haya una asignatura optativa en tercero de ESO. Yo defiendo la visión interdisciplinar. Y he comentado en público cuando he podido este desdén hacia el flamenco en tantos sitios de docencia, parece que interesa solo como escaparate o algo folclórico, cuando es un arte, universal por tanto.

 

El libro está pensado para todo tipo de público, relacionado o no con el flamenco. Sin embargo, ¿pensaste en alguien o un grupo en particular mientras lo escribías? (alumnos, artistas, etc)

La verdad es que está pensado, por su carácter divulgativo y la abundancia de actividades (pero con mucho contenido, eso sí, casi se me fue la mano…)  para cualquier tipo de público, sí. No obstante, es innegable una pauta didáctica, muy enfocada al alumnado de primaria, secundaria, etc. Cada profesor puede seleccionar las actividades, pues el libro, con más de trescientas páginas, es amplio. Pero cada vez pienso más que a personas de cualquier edad, sean o no ya aficionados, les puede servir mucho para aprender, para practicar, para simplemente entretenerse, pues resulta ameno con tanta actividad. Por ello, creo que incluso en centros de mayores podría ser una buena herramienta.

 

La obra no solo consta de teoría y práctica, sino que también cuenta con unos códigos QR donde se pueden ver grabaciones de diferentes cantes. ¿Cómo fue el proceso de grabación? ¿Qué experiencia tienes de ello?

Es una suerte poder contar con estos QR, a cargo de artistas de talla (Rubito, Edu Hidalgo, Lidia Rodríguez…), que harán más cercana la audición simplemente arrimando el móvil, aunque sugiero a lo largo de la obra que busquen en Internet determinados cantes. No he vivido la grabación, pues la mayoría de ellos proceden de un libro anterior del editor, Manuel Ramos, en la misma editorial, incorporados al mío ahora para ilustrar con ellos los once palos en los que profundizamos.

 

¿Podrías darnos un adelanto de algunas letras que hayas incluido en el libro? ¿Hay alguna de tu propia cosecha?

El libro es, claro está, una antología de cantes flamencos, con numerosas letras, casi todas de la tradición, aunque no falten algunas de autores como José L. Rodríguez Ojeda o Antonio Murciano, entre otros, o autoras, como Carmen Aguirre o Victoria Verdú. Pongo aquí alguna de la tradición, no obstante. Una por soleá, con tres versos, mi estrofa y palo preferido. La segunda, una mía, una quintilla para cante de Levante, como me pides, que sirva, como digo en el libro, de ejemplo, humildemente, de que yo mismo intento hacer letras para el cante, como quiero que haga todo lector, por incompetente que se crea, que lo intente, por favor, para eso está el libro.

De la tradición:

Acuérdate cuando entonces

bajabas escalcita a abrirme

y ahora ya no me conoces.

 

 De José Cenizo:

Se levantan los mineros

con la esperanza perdía:

siempre ganan los dineros

los que no pisan la mina

trabajando el día entero.

Se trata de un trabajo que requirió estructuración, investigación, dedicación, práctica y experiencia. ¿Cómo te sentiste tras verlo terminado?

Como todo libro, y ya llevo más de veinte, y unos diez de flamenco, es una tarea ardua, pero a la vez gratificante. Es un camino, hay un horizonte claro, pero hay que ir poco a poco, ampliando y también acotando, redactando, corrigiendo, un trabajazo, vamos. En este caso, me resultaba muy atractivo y, la verdad, le dije al autor que irían unas cien páginas y pico y al final han ido más de trescientas, así que el esfuerzo ha sido más del que creía, pero he disfrutado mucho. Al verlo terminado me sentí agotado, pero contento, y asustado, a ver cómo sería recibido. Por suerte, desde que salió en octubre de 2025, parece que está teniendo buena recepción por parte de lectores y de críticos y periodistas.

 

Eres profesor de secundaria y de universidad. ¿Cómo crees que recibirán tus alumnos esta nueva obra?

 Bueno, ya estoy jubilado. He estado en primaria un año y treinta y cinco en secundaria. A la vez, de asociado, quince de ellos en la Universidad de Sevilla. Esos años he intentado desde el principio hasta el final llevar algo de flamenco, de mi área especialmente, claro, a las clases. Y, en esa visión interdisciplinar que defiendo, he hablado con muchos compañeros de otras asignaturas, les he propuesto actividades y las han hecho (de Dibujo, Biología, Historia, etc.). Fruto de todo ello ha habido resultados como un libro de letras de alumnos, diversas actividades en las clases, organización de recitales y coloquios para todo el centro, o el accésit del premio de investigación didáctica Joaquín Guichot en 1995. Esta obra espero que esté en todos los centros educativos, ahora que incluso hay una asignatura, aunque optativa, de flamenco.

¿Consideras este libro un legado?

Sinceramente, creo que es mi legado en el apartado de la didáctica del flamenco, junto al que ya publiqué sobre esta faceta, otro libro que editó Signatura y que ahora reeditará Renacimiento, titulado Enseñar flamenco. Poética y didáctica del cante jondo (Una visión interdisciplinar). Aquí está mi corazón flamenco, mi vocación docente, mi amor por la música, la poesía y la didáctica.

Os agradezco mucho la oportunidad que me dais en vuestro medio, y a ti personalmente, para dar a conocer este libro en el que tengo puestas muchas esperanzas.

Poeta flamenco. Cómo hacer letras para el cante, Colibrí Ediciones, Sevilla, 2025.

https://colibriediciones.es/producto/poeta-flamenco/

Fotos: Portada del libro y archivo de José Cenizo. Con el editor Manuel Ramos en Sevilla, octubre 2025.

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