{"id":4407524,"date":"2025-06-04T10:19:00","date_gmt":"2025-06-04T08:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revista.enmodoflamenco.com\/?p=4407524"},"modified":"2025-06-01T20:23:42","modified_gmt":"2025-06-01T18:23:42","slug":"duende-y-misterio-del-flamenco-edgar-neville","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista.enmodoflamenco.com\/en\/duende-y-misterio-del-flamenco-edgar-neville\/","title":{"rendered":"Un testimonio \u00fanico audiovisual del flamenco para la posteridad: Duende y misterio del flamenco, de Edgar Neville (1952)"},"content":{"rendered":"\n[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb][et_pb_column _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb type=\u00bb4_4&#8243; theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb text_text_color=\u00bb#020202&#8243; text_font_size=\u00bb18px\u00bb module_alignment=\u00bbcenter\u00bb width=\u00bb85%\u00bb text_orientation=\u00bbjustified\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En su conferencia <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Teor\u00eda y juego del duende <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1933), Federico Garc\u00eda Lorca refer\u00eda al \u201cesp\u00edritu oculto de la dolorida Espa\u00f1a\u201d. Ese \u201cduende\u201d del que habla la gente de toda Andaluc\u00eda y que tiene que ver con los \u201csonidos negros\u201d que son el \u201cmisterio\u201d, las \u201cra\u00edces\u201d de \u201cdonde nos llega lo que es sustancial en el arte\u201d. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Un \u201cpoder misterioso que todos sienten y que ning\u00fan fil\u00f3sofo explica\u201d. Ten\u00eda que ser un poeta andaluz con la sensibilidad del de Fuente Vaqueros para encontrar su explicaci\u00f3n en este discurso tan hermoso y esclarecedor, que encuentra el origen del \u201cduende\u201d en los ritos dionis\u00edacos presentes ya en la Antig\u00fcedad y que fueron analizados por Nietzsche. Desde lugares y \u00e9pocas tan distantes est\u00e1 presente porque ata\u00f1e al esp\u00edritu humano. La diferencia est\u00e1 en que el pueblo andaluz supo conservarlo no tratando de comprenderlo racionalmente sino sinti\u00e9ndolo en su interior y transmiti\u00e9ndolo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La admiraci\u00f3n sentida por lo popular ya en el s. XX hizo que muchos intelectuales espa\u00f1oles buscasen recuperar y emplear ese caldo de cultivo ancestral de su tierra en sus creaciones. Manuel de Falla, siguiendo las ense\u00f1anzas de Felipe Pedrell en su m\u00fasica impregnada de nacionalismo l\u00edrico; Lorca, como disc\u00edpulo de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza fundada por Francisco Giner de los R\u00edos. Entre ambos creadores surgir\u00eda una amistad derivada de la admiraci\u00f3n com\u00fan por la cultura andaluza de la que proven\u00edan, uniendo sus talentos e ilusi\u00f3n en la convocatoria del certamen denominado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">I Concurso de Cante Jondo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en Granada, que se celebr\u00f3 la noches del 13 y 14 de junio de 1922, durante la festividad del Corpus Christi. Como parte de los actos celebrados, el propio Lorca ide\u00f3 y pronunci\u00f3 el discurso <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El cante jondo. Primitivo cante andaluz<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Ese \u201ccante jondo\u201d, dec\u00eda en su texto, hab\u00eda que buscarlo en \u201clas primeras manifestaciones del canto\u201d, asociadas a los \u201cprimitivos sistemas musicales de la India\u201d; de ah\u00ed su misterio y origen milenarios.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La convocatoria result\u00f3 un aut\u00e9ntico \u00e9xito \u2014all\u00ed por ejemplo se dio a conocer Manolo Caracol\u2014 y a ella acudieron prestigiosos nombres provenientes de las distintas disciplinas culturales del pa\u00eds. Entre ellos se encontraba el escritor y cineasta Edgar Neville, quien por sus m\u00e9ritos podr\u00eda enclavarse dentro de la llamada Generaci\u00f3n del 27 pero que por su contenido humor\u00edstico y sainetesco o por su apoyo al bando vencedor tras la Guerra Civil, acab\u00f3 adscribi\u00e9ndose a la denominada por Jos\u00e9 L\u00f3pez Rubio como \u201cLa otra Generaci\u00f3n del 27\u201d. Neville fue amigo tanto de Falla como de Lorca y coincidi\u00f3 en esa pasi\u00f3n que ambos sent\u00edan por ese \u201cduende\u201d presente en el arte flamenco andaluz, compuesto por m\u00fasica, canto y baile. Una creaci\u00f3n que surg\u00eda de dentro del int\u00e9rprete y a la que \u00e9ste iba dando forma durante su puesta en escena.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De Neville son conocidos sus distintos textos en torno al arte flamenco, reunidos en el libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Flamenco y cante jondo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1963). No obstante, el mejor homenaje que brind\u00f3 a esta faceta tan caracter\u00edstica de nuestra cultura fue sin duda el largometraje documental <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Duende y misterio del flamenco <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1952). Ya en el propio t\u00edtulo podemos advertir los ecos de ese <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Concurso de Cante Jondo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el modo en que dicha \u00e9poca dej\u00f3 honda huella en el cineasta, as\u00ed como la presencia de Lorca \u2014de quien incluir\u00e1 unos versos en una parte del film\u2014. Producida por Ces\u00e1reo Gonz\u00e1lez \u2014creador de Suevia Films, productora que sucedi\u00f3 en importancia a Cifesa con t\u00edtulos tan emblem\u00e1ticos como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los peces rojos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Muerte de un ciclista<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Historias de la radio <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Calle Mayor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014, se trata de una aut\u00e9ntica rareza dentro de la producci\u00f3n de Neville, principalmente constituida por t\u00edtulos de ficci\u00f3n \u2014tan solo se dedic\u00f3 al reportaje o documental durante la Guerra Civil, realizando distintos films de propaganda para el bando sublevado\u2014. Podr\u00eda denominarse como documental etnogr\u00e1fico o pel\u00edcula musical de no ficci\u00f3n. As\u00ed, esta pel\u00edcula destaca en su filmograf\u00eda por esta naturaleza, as\u00ed como por la forma de enfocar el tema y acercarlo al espectador, a caballo entre la divulgaci\u00f3n, la pl\u00e1stica y la originalidad. Filmada bajo el sistema <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cinefotocolor de Barcelona, dicha t\u00e9cnica imprime una policrom\u00eda \u00fanica a sus fotogramas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Caracter\u00edsticas de <i>Duende y misterio del flamenco<\/i><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para construir su arquitectura, Neville se vali\u00f3 de una paleta bien heterog\u00e9nea: por un lado, el empleo de int\u00e9rpretes y m\u00fasicas variadas con las que abarcar los diferentes palos flamencos a estudiar; en este sentido, destaca una banda sonora que oscila entre compositores c\u00e9lebres del s. XX como Isaac Albeniz, Enrique Granados \u2014disc\u00edpulos tambi\u00e9n de Pedrell y recopiladores por tanto del folclore musical espa\u00f1ol\u2014, Federico Chueca, o del s. XVIII como el Padre Soler, as\u00ed como ahonda en temas pertenecientes al Flamenco popular. Por otro lado, cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de artistas prestigiosos como Pilar L\u00f3pez \u2014hermana de \u201cLa Argentinita\u201d\u2014 y su Ballet Espa\u00f1ol, Antonio Ruiz \u201cel bailar\u00edn\u201d o el cantaor Antonio Mairena, as\u00ed como otros m\u00e1s populares \u2014y por ello quiz\u00e1 todav\u00eda m\u00e1s aut\u00e9nticos\u2014 como las hermanas cantaoras Fernanda y Bernarda Jim\u00e9nez, la bailaora Mar\u00eda Luz o el cantaor gaditano Aurelio. Tambi\u00e9n participan en el film el matador Juan Belmonte, Conchita Montes \u2014mujer de Neville y actriz protagonista en la mayor\u00eda de sus films\u2014 en un papel no acreditado. Todo ello aderezado con miniaturas esc\u00e9nicas o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sketches<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con los que acompa\u00f1ar los diferentes momentos musicales. Los escenarios ser\u00e1n a su vez escenogr\u00e1ficos y naturales. Estos \u00faltimos supondr\u00e1n un aut\u00e9ntico testimonio cultural e hist\u00f3rico, pudiendo contemplar el espectador de fondo paisajes como los de C\u00f3rdoba, Sacromonte, La Alhambra, Sevilla, M\u00e1laga, C\u00e1diz o Algeciras, tal y como estaban en la \u00e9poca. Las partes rodadas en interiores se realizar\u00e1n en los Estudios Sevilla Films, S.A., donde tambi\u00e9n se registrar\u00e1 el sonido de la pel\u00edcula. Los decorados ser\u00e1n obra del insigne escen\u00f3grafo Sigfrido Burmann quien, como Enrique Guerner \u2014el tambi\u00e9n c\u00e9lebre operador\u2014 proceder\u00e1 de Alemania. En lo referente a los fondos musicales, Jos\u00e9 Mar\u00eda Franco ser\u00e1 el director de orquesta para los n\u00fameros sinf\u00f3nicos mientras que \u00c1ngel Curras y Juli\u00e1n Perera se encargar\u00e1n de las interpretaciones al piano.\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La forma escogida por Neville para aglutinar los distintos elementos mencionados es la voz del narrador. \u00c9sta proceder\u00e1 del inconfundible actor Fernando Rey \u2014tampoco acreditada en los t\u00edtulos iniciales, al igual que la de Montes\u2014, todav\u00eda al inicio de su carrera interpretativa. Su papel ser\u00e1 uno m\u00e1s de los realizados como introductor de films bien representativos de esta \u00e9poca en el cine espa\u00f1ol. As\u00ed, podremos escuchar su elegante voz de perfecta dicci\u00f3n en t\u00edtulos como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Bienvenido, Mister Marshall <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(Luis Garc\u00eda Berlanga, 1953) <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">donde, como en el presente, no le veremos en imagen\u2014 o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Marcelino, pan y vino <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(Ladislao Vajda, 1955) <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en el que adem\u00e1s de relator participar\u00e1 como uno de los frailes que cuidar\u00e1n del m\u00edtico ni\u00f1o protagonista\u2014. La copia que se ha podido visionar del film ofrece la particularidad de contener sobreimpresos subt\u00edtulos descriptivos en ingl\u00e9s que aportan informaci\u00f3n adicional a la escuchada por la voz narradora en espa\u00f1ol. Seguramente se trate de una pel\u00edcula destinada a su promoci\u00f3n en el extranjero.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Descripci\u00f3n del film<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tras los t\u00edtulos, la voz de Rey se encarga de introducir el origen del flamenco y, con ello, el esp\u00edritu del film. Los textos, que formar\u00e1n parte del guion, son autor\u00eda del propio Neville: \u201cUna raza de gente que tiene para expresar sus alegr\u00edas y sus tristezas un cante. El cante flamenco. una generaci\u00f3n de formidables cantaores que surgen a mitad del s. XIX sientan las bases Cl\u00e1sicas del cante y que son lo que hoy se llama \u201ccante grande\u201d: la \u2018Siguiriya\u2019, la \u2018Ca\u00f1a\u2019, el \u2018Polo\u2019, la \u2018Sole\u00e1\u2019 y los cantes sin guitarra. De este grupo de estilos van surgiendo luego la \u2018Liviana\u2019, la \u2018Serrana\u2019, los \u2018Cantes de Levante\u2019, los \u2018Tientos\u2019, las \u2018Peteneras\u2019. En fin, todo eso que se llama \u2018Cante Flamenco\u2019 o \u2018Cante chico\u2019. Al mismo tiempo, por la vieja Andaluc\u00eda desde Sevilla a C\u00e1diz, van surgiendo estilos alegres que adem\u00e1s se bailan. Las \u2018Buler\u00edas\u2019, los \u2018Tanguillos\u2019, los \u2018Zapateados\u2019 y las \u2018Alegr\u00edas\u2019, que en Madrid se llaman \u2018Caracoles\u2019. Despu\u00e9s, un remolino de \u2018Fandangos\u2019 corre por el sur: desde Alonso a M\u00e1laga, en donde se le llama \u2018Verdiales\u2019. Aqu\u00ed recogemos lo m\u00e1s importante del \u2018Cante Grande\u2019 y del \u2018Cante Chico\u2019\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El p\u00fablico escuchar\u00e1 la introducci\u00f3n mientras observa distintos im\u00e1genes de lugares emblem\u00e1ticos andaluces, como la Sevilla de la Giralda o la C\u00f3rdoba romana. De ah\u00ed nacer\u00e1 la primera historia con la que se describir\u00e1 la \u201cSiguiriya\u201d. La voz narradora seguir\u00e1 de este modo: \u201cmadre del \u2018Cante Grande\u2019, toda la melancol\u00eda del \u2018Cante Flamenco\u2019 se halla condensada en este lamento m\u00e1ximo\u201d. Antonio Mairena ser\u00e1 el encargado de cantar \u2018Las cabales\u2019, \u201ccompuesta cien a\u00f1os antes por Silverio\u201d. En la imagen, se nos relata la historia de un caballista y de una mujer de la \u201cmisteriosa secta\u201d de \u201clas tapadas\u201d, de ra\u00edces \u00e1rabes. Sus perfiles negros en el paisaje arquitect\u00f3nico resultan on\u00edricos e incluso surrealistas. La mujer protagonista probablemente se trate por sus facciones de Conchita Montes, mujer de Neville y actriz protagonista de buena parte de sus films.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tras este primer n\u00famero musical o palo flamenco, Almad\u00e9n canta \u2018La ca\u00f1a\u2019 interpretada por Pilar L\u00f3pez y Alejandro Vega en el decorado de una venta, obra de Sigfrido Burman. De ah\u00ed a \u201clos soleares\u201d, que \u201cson otro puntal del Cante jondo\u201d. Estos quedan representados por las hermanas Fernanda y Bernarda Jim\u00e9nez en Utrera, donde \u201cest\u00e1 el m\u00e1s puro manantial de este cante\u201d. Juan Belmonte, sevillano ilustre y denominado por el narrador como \u201cla m\u00e1xima figura del arte taurino\u201d, surge ante la c\u00e1mara. Luciendo su indumentaria caracter\u00edstica, \u201cel pasmo de Triana\u201d se asoma a un balc\u00f3n de su cortijo \u201cG\u00f3mez Carde\u00f1a\u201d mientras suena la m\u00fasica. Tambi\u00e9n aparece toreando en el ruedo de su finca. El narrador lo describe de la siguiente forma: \u201cParece como si el estilo llamase al \u00faltimo eco que quedaba en el aire de las ovaciones de su remota vida taurina\u201d. La filmaci\u00f3n supone uno de los \u00faltimos testimonios audiovisuales del maestro, diez a\u00f1os antes de su suicidio en la citada vivienda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los Soleares tambi\u00e9n se bailan y esta vez teniendo como fondo el impresionante escenario de La Alhambra de Granada. Aparecen dos guardias de \u00e9poca que custodian a un detenido que bien podr\u00eda ser un trasunto de Anto\u00f1ito el Camborio lorquiano del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Romancero gitano <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014eso s\u00ed, mucho menos elegante\u2014. Los tres observan a la bailaora ataviada de su traje flamenco de tonos rojos, blancos y negros. Al comp\u00e1s de una guitarra danza sobre un tablao improvisado ante la antigua y esplendorosa alcazaba nazar\u00ed. En un momento final c\u00f3mico y casi sainetesco, tan propio del cineasta, observamos al tr\u00edo de espectadores sentados en la hierba ovacionando a la int\u00e9rprete, tras lo cual la c\u00e1mara gira levemente a la derecha para indicar un cartel que informa del siguiente n\u00famero musical: \u201cLivianas\u201d, inici\u00e1ndose una nueva narraci\u00f3n: \u201cLa serrana es un cante de contrabandistas. El alijo de tabaco entre el campo de Gibraltar y la Sierra de Ronda es tradicional desde las \u00e9pocas m\u00e1s rom\u00e1nticas\u201d. La voz en off quedar\u00e1 ilustrada por algunas estampas mar\u00edtimas entre las que se recrear\u00e1 ese tr\u00e1fico ilegal por parte de un grupo de personas que trasladan desde una barca hasta la orilla la mencionada mercanc\u00eda. Al fondo se observa el famoso pe\u00f1\u00f3n. La \u201cSerrana\u201d se anuncia en letras impresas sobre el muro de una venta, dando paso a la bailaora Mar\u00eda Luz interpret\u00e1ndola desde ese mismo enclave, cercano a la Bah\u00eda de Algeciras. Dos personas sentadas a una mesa del local y otros espectadores de pie, \u2014incluyendo a dos militares\u2014 contemplan el espect\u00e1culo. En un nuevo plano con \u00e1ngulo picado, se observa a los contrabandistas llegar desde el mar a la cima del monte para depositar sus fardos en los animales de carga. Estas estampas se alternan con las de la joven y bella bailaora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De ah\u00ed pasamos a un nuevo cartel que anuncia la \u201cTarantas\u201d. Tambi\u00e9n conocida como \u201cCartagenera\u201d por provenir de Almer\u00eda y Cartagena. Mientras la voz narradora lo describe (\u201cLa Taranta, cante de las minas, cante de Levante\u201d) en pantalla observamos una alberca ante una torre como \u00fanico vestigio de un castillo hacia la que un hombre se dirige, transportando un carro sobre el que viaja una mujer y tirado por un caballo. La guitarra inicia la m\u00fasica con caracoleos, dando paso a la voz del cantaor. En el siguiente plano el hombre ayuda a bajar a la mujer cogi\u00e9ndola de la cintura. La narraci\u00f3n visual nos hace comprender que son reci\u00e9n casados y llegan al nuevo hogar. \u00c9l le entrega una foto enmarcada de los dos y ella la besa. Despu\u00e9s, van metiendo en la casa los muebles con los que decorar\u00e1n el espacio y que iban en el carro. Un nuevo toque de humor lo aporta la introducci\u00f3n de una cuna de mimbre por parte de la joven y que el hombre parece no esperar. Suponemos que desconoc\u00eda que iba a ser padre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ya empleado giro r\u00e1pido de c\u00e1mara cambia de escenario, llev\u00e1ndonos otra vez a La Alhambra. La voz del narrador dice: \u201cY surge grave la Media granadina. Los gitanos viven en el Sacromonte y durante el est\u00edo dejan a sus ni\u00f1os desnudos como hacen sus abuelos, los indonesios\u201d. Mientras la guitarra inicia el cante, un nuevo plano nos ofrece una escena donde dos hombres corren por Sacromonte, seguidos de una mujer con una pandereta. En un nuevo plano una mujer sale de una de las humildes casas portando a un beb\u00e9 en brazos. En un tercer plano descriptivo hombres y mujeres bajan corriendo por entre los hogares excavados en el monte y los cactus. En un cuarto plano observamos que todos desembocan en un impresionante cortejo f\u00fanebre. Sobre el f\u00e9retro que algunos portan encabezando el ritual, luce una guitarra rota por el m\u00e1stil, tal vez dando a entender que quien ha fallecido era guitarrista. En respetuoso silencio pasan ante el p\u00fablico de vecinos teniendo de fondo la fortaleza \u00e1rabe. Tienen estas im\u00e1genes y otras que veremos m\u00e1s adelante, reminiscencias de las filmaciones previas y experimentales del cineasta de vanguardia Jos\u00e9 Val del Omar. Principalmente nos recuerdan a las de sus pel\u00edculas <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Vibraci\u00f3n de Granada <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1935) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Aguaespejo granadino <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1955), rodadas tambi\u00e9n en este enclave y contando como sus protagonistas a la poblaci\u00f3n humilde de la zona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un nuevo escenario nos permite cambiar de aires, m\u00e1s felices. La narraci\u00f3n nos permite conocer el lugar a trav\u00e9s de los versos de Federico Garc\u00eda Lorca: \u201cC\u00f3rdoba lejana y sola\u201d. All\u00ed surge la \u201cPetenera\u201d, \u201camarga y antigua\u201d. En la imagen, tras un nuevo cartel pintado a mano que reza \u201cCaf\u00e9 de la Oliva. Hoy despedida de La Petenera\u201d, aparece un hombre montado a caballo con traje t\u00edpico cordob\u00e9s, atravesando el r\u00edo Guadalquivir. Al fondo, el imponente puente romano de la ciudad y el perfil caracter\u00edstico de la ciudad. En otro plano, una mujer con mantilla porta una maleta camino de un convento. Pronto descubrimos que va a ingresar en \u00e9l como novicia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nuevamente, el recurso de giro r\u00e1pido de c\u00e1mara nos lleva a la siguiente parte de la pel\u00edcula. En imagen, un cartel bajo el agua donde dice: \u201cLas alegr\u00edas\u201d. Dice la voz: \u201cLas Alegr\u00edas son el cante de C\u00e1diz. All\u00ed baila todo el mundo. Los j\u00f3venes y los viejos\u201d. En imagen, la panor\u00e1mica horizontal de una playa gaditana. La c\u00e1mara contin\u00faa su paneo hasta mostrarnos una terraza en primer plano, donde se encuentra el cantaor Aurelio, natural de C\u00e1diz. En compa\u00f1\u00eda de un palmero y un guitarrista, interpreta la \u201cMedia Granadina\u201d. De ah\u00ed nos trasladamos a Vejer de la Frontera, \u201cuno de los pueblos m\u00e1s bellos del mundo\u201d. Una multitud de gente desciende por una calle t\u00edpica del lugar de casas enrejadas y encaladas de blanco, acompa\u00f1ando a una pareja que porta a su hijo reci\u00e9n bautizado. Un viejo fot\u00f3grafo les inmortaliza con una c\u00e1mara antigua con tr\u00edpode y sin objetivo. En una nueva escena, una abuela y su nieta tienden ropa en una azotea. La primera comienza a bailar y la ni\u00f1a se acerca a darle palmas, arranc\u00e1ndose finalmente a bailar con sorprendente desparpajo, invirti\u00e9ndose as\u00ed los roles. Resurge Mar\u00eda Luz ahora en la presente Vejer, protagonizando el n\u00famero principal sobre el tablao. De fondo, las distintas construcciones que conforman \u2014como si de un Bel\u00e9n navide\u00f1o se tratase\u2014 el municipio. El inesperado plano de una cabra se intercala antes de finalizar el baile.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y de una imagen sorprendente a otra: la Plaza de Cibeles en Madrid mediante una panor\u00e1mica vertical. La relaci\u00f3n entre la capital y C\u00e1diz se establece con los \u201cCaracoles\u201d, conocidos como las \u201cAlegr\u00edas de Madrid\u201d. Tras una imagen de la ic\u00f3nica Puerta de Alcal\u00e1, observamos el detalle de un globo que lleva un ni\u00f1o vestido de majo. La voz de Almad\u00e9n canta y Pilar L\u00f3pez y su ballet danzan ante la cornisa madrile\u00f1a sobre el ya conocido tablao o plataforma empleada para estos n\u00fameros musicales. \u201cEl perfil de Madrid se ba\u00f1a con luz goyesca\u201d dice el narrador, mientras los bailarines parecen conformar un lienzo del pintor aragon\u00e9s. El ni\u00f1o distra\u00eddo les contempla y, en un descuido, pierde el globo. \u201cSobre el fondo viejo viejo Palacio Real\u201d, se ejecuta un ejemplo de \u201cbolero cl\u00e1sico\u201d del s. XVIII, interpretado por Paquita Tom\u00e1s. Con un acompa\u00f1amiento de piano, danza con casta\u00f1uelas como si de un ballet se tratase. Llegan a continuaci\u00f3n \u201cLos Panaderos\u201d, baile tambi\u00e9n del s. XVIII. Teniendo como tel\u00f3n nuevamente el fondo de Madrid, el ballet de Pilar L\u00f3pez danza con la m\u00fasica orquestal del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">C\u00e1diz <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Federico Chueca, bajo la batuta de Jos\u00e9 Mar\u00eda Franco. Viajamos a El Escorial para escuchar las Sonatas que compuso en su monasterio el monje agustino Padre Soler. Antonio Ruiz \u201cel bailar\u00edn\u201d las interpreta con casta\u00f1uelas y vestido de \u00e9poca ante el sobrio edificio de Juan de Herrera. Un personaje tambi\u00e9n vestido de \u00e9poca y unos monjes le observan danzar al son del piano.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un hombre que camina por el Puerto de Santa Mar\u00eda \u2014se reconoce el castillo de fondo\u2014 porta un cartel que dice \u201cBailes de escuela andaluza\u201d, seguido por un grupo de ni\u00f1os que le rodean. Pasamos a un teatro, donde escuchamos el ballet <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pepita Jim\u00e9nez <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">que Pilar L\u00f3pez ide\u00f3 en memoria de su hermana. Suena la m\u00fasica orquestal de la \u00f3pera hom\u00f3nima de Isaac Alb\u00e9niz mientras la propia Pilar L\u00f3pez la interpreta con una elegante coreograf\u00eda, en compa\u00f1\u00eda de los bailarines Roberto Xim\u00e9nez, Alejandro Vega y Manolo Vargas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un nuevo cartel anuncia \u201cBailes de escuela gitana\u201d. Juanita Acevedo baila con un caballista en lo que parece el patio de una venta. Retornamos al escenario del teatro para escuchar la versi\u00f3n orquestal de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Danza n\u00famero 2<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Enrique Granados, compositor coet\u00e1neo de Alb\u00e9niz. Pilar L\u00f3pez y Manolo Vargas de nuevo en la interpretaci\u00f3n. Regresamos a El Puerto de Santa Mar\u00eda, con su desembocadura del r\u00edo Guadalete, las embarcaciones y casas palacio, para llegar al \u201cTanguillo\u201d t\u00edpico de C\u00e1diz. Peque\u00f1os bailes gitanos se suceden interpretados por una joven an\u00f3nima en el mismo puerto. De ah\u00ed al \u201cZapateado\u201d en el escenario con tel\u00f3n pintado de venta visto en el segundo n\u00famero. Un hombre danza sobre mesas y cajas de madera de vino al comp\u00e1s de una guitarra.\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toca el turno ahora de los \u201cFandangos\u201d de Huelva, Fuenteca\u00f1as y Lucena. Tras una furtiva visi\u00f3n de la Giralda sevillana, aparecen sobre un barco de vapor bautizado como \u201cOrellana\u201d un grupo de personas en las que uno canta y otros le acompa\u00f1an a la guitarra y palmas. Desde M\u00e1laga asistimos a los \u201cVerdiales\u201d interpretados por m\u00fasicos tocados del t\u00edpico y llamativo sombrero, guitarra, pandero y viol\u00edn en ristre con bailaoras que realizan distintas coreograf\u00edas teniendo como fondo el puerto malague\u00f1o. Despu\u00e9s se suceden los \u201cFandangos\u201d de Granada o \u201cGranadina\u201d y las \u201cBuler\u00edas\u201d, inmortalizadas a trav\u00e9s de una joven gitana de 16 a\u00f1os acompa\u00f1ada de su marido de 16 y su beb\u00e9. Aqu\u00ed de nuevo se aprecia la atm\u00f3sfera valdelomariana. Viajan las \u201cBuler\u00edas\u201d en un barco rumbo nuevamente a C\u00e1diz, interpretadas al baile en este caso por gitanos de Sevilla, Utrera, C\u00e1diz y Jerez, que van a bordo. Como coda final llega el ceremonial \u201cMartinete\u201d, el \u201cm\u00e1s hondo y el primero de los lamentos de este cante andaluz\u201d. Antonio, acompa\u00f1ado por El Pili, lo danza sin instrumentaci\u00f3n, ante el puente de Ronda. El r\u00f3tulo de \u201cFin\u201d concluye todo un espect\u00e1culo audiovisual de 75 minutos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Considerada la mejor cinta sobre flamenco de la historia, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Duende y misterio del flamenco <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">fue nominada a la Palma de Oro en el Festival Internacional de Cine de Cannes en el a\u00f1o 1953. Desde entonces, ha sido admirada en todo el mundo y actualmente despierta el mismo inter\u00e9s y curiosidad por parte de entendidos en la materia, cin\u00e9filos y p\u00fablico popular. Como elemento tristemente destacable, mencionar que algunas de sus partes se encuentran deterioradas \u2014el caso del n\u00famero dedicado a la m\u00fasica del Padre Soler, donde se producen saltos en la imagen y en la banda sonora, impidiendo el disfrute completo del fragmento\u2014. Esperemos que en el futuro se localicen nuevas copias que contribuyan a su reconstrucci\u00f3n para que el espectador pueda contemplarla con el esplendor que originalmente tuvo.<\/span><\/p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb][et_pb_column _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb type=\u00bb4_4&#8243; theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb][et_pb_toggle title=\u00bbBibliograf\u00eda\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb theme_builder_area=\u00bbpost_content\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; sticky_enabled=\u00bb0&#8243; body_text_color=\u00bb#444444&#8243;]<ul>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Garc\u00eda Lorca, F. (2023), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Escritos flamencos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Casimiro Libros.<\/span><\/li>\n<li>\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">Neville, E. (2006), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Flamenco y cante jondo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Rey Lear.<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/i><\/li>\n<li>\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">P\u00e9rez Perucha, J. (1982), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El cinema de Edgar Neville<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Valladolid, Seminci.<\/span><\/li>\n<li>\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">R\u00edos Carratal\u00e1, J. A. (2007), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Una arrolladora simpat\u00eda: Edgar Neville: de Hollywood al Madrid de la posguerra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Barcelona, Ariel.<\/span><\/li>\n<li>\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">Torrijos, J. M. (1999), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Edgar Neville (1899-1967): la luz en la mirada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Ministerio de Educaci\u00f3n y Cultura.<\/span><\/li>\n<\/ul>[\/et_pb_toggle][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n En su conferencia Teor\u00eda y juego del duende (1933), Federico Garc\u00eda Lorca refer\u00eda al \u201cesp\u00edritu oculto de la dolorida Espa\u00f1a\u201d. Ese \u201cduende\u201d del que habla la gente de toda Andaluc\u00eda y que tiene que ver con los \u201csonidos negros\u201d que son el \u201cmisterio\u201d, las \u201cra\u00edces\u201d de \u201cdonde nos llega lo que es sustancial en el arte\u201d. Un \u201cpoder misterioso que todos sienten y que ning\u00fan fil\u00f3sofo explica\u201d. Ten\u00eda que ser un poeta andaluz con la sensibilidad del de Fuente Vaqueros para encontrar su explicaci\u00f3n en este discurso tan hermoso y esclarecedor, que encuentra el origen del \u201cduende\u201d en los ritos dionis\u00edacos presentes ya en la Antig\u00fcedad y que fueron analizados por Nietzsche. Desde lugares y \u00e9pocas tan distantes est\u00e1 presente porque ata\u00f1e al esp\u00edritu humano. La diferencia est\u00e1 en que el pueblo andaluz supo conservarlo no tratando de comprenderlo racionalmente sino sinti\u00e9ndolo en su interior y transmiti\u00e9ndolo.\u00a0 La admiraci\u00f3n sentida por lo popular ya en el s. XX hizo que muchos intelectuales espa\u00f1oles buscasen recuperar y emplear ese caldo de cultivo ancestral de su tierra en sus creaciones. Manuel de Falla, siguiendo las ense\u00f1anzas de Felipe Pedrell en su m\u00fasica impregnada de nacionalismo l\u00edrico; Lorca, como disc\u00edpulo de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":68,"featured_media":4407526,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"1280","footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-4407524","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-flamenco-en-al-modernidad","et-doesnt-have-format-content","et_post_format-et-post-format-standard"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Un testimonio \u00fanico audiovisual del flamenco para la posteridad: Duende y misterio del flamenco, de Edgar Neville (1952) - En modo flamenco 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